MESA DE LOS TRES REYES

⛰️ 2.446m

〽️ El techo de Euskal Herria

Conocida por ser oficialmente el techo de Euskal Herria, la Mesa de los Tres Reyes (castellano), Table des trois rois (francés), Meseta d’os tres reis (aragonés), Tabla d’eths tros Rouyes (occitano bearnés), Iror Errege Maia (euskera roncalés), o Hiru Erregeen Mahaia (euskera batua), es mucho más que eso. Aparte de las dudosas leyendas que hablan de reyes que se reunían en su cima, la subida nos puede ofrecer un gran día de montaña, disfrutando al ascender por terrenos muy diferentes, en los que abundan las marmotas y los sarrios pirenaicos. Y como guinda llegar a la cima y gozar con las espectaculares vistas y con el que posiblemente sea el buzón más elaborado del Pirineo…

La vía normal y más frecuentada de ascensión comienza en el Refugio de Linza, al que se llega mediante la carretera que parte tanto desde Isaba (Navarra) como desde Ansó (Huesca). En los días de verano el aparcamiento del refugio puede estar lleno, por lo que sería recomendable llegar temprano.

En verano, y con buenas condiciones climáticas, la ruta no tiene grandes dificultades, aún así, he calificado la ruta de exigente, no por las dificultades técnicas (solo tiene un par de pasos al final en los que hay que ayudarse con las manos), sino por la duración de la ruta y el desnivel a superar. A personas no acostumbradas a hacer rutas largas de montaña y con cierto desnivel, se les puede hacer dura la caminata. Además hay que tener en cuenta que no hay fuentes en todo el camino, que podemos tardar muchas horas en llegar de nuevo al refugio, y que en días de sol apenas hay sombra en todo el recorrido.

Desde el refugio iniciamos la marcha hacia el noreste, cruzando un pequeño arroyo, tras el cual vemos unos carteles indicativos. Tomamos el GR que nos indica «Foya de la Solana». Hasta allí nos acompañarán las marcas rojas y blancas de GR. En constante ascensión, por camino de tierra, y en ocasiones de roca, sin perder de vista las marcas, llegaremos al Collado de Linzola, dónde el camino se vuelve más cómodo, e incluso desciende, hasta llegar a la «Foya de la Solana», tras la cual enseguida nos topamos con un nuevo poste indicador, que nos señala el camino a La Mesa. A partir de aquí hay que prestar más atencion a las marcas, a los hitos de piedra que nos señalizan el camino. Nos adentramos en el Karst de Larra, en el que a ratos tendremos que progresar por las rocas, siguiendo los hitos. Al llegar a un gran mojón de piedras, giraremos de nuevo dirección Este, dirección que mantendremos, en constante ascensión, hasta situarnos al pie de la cima. Aquí se nos abren varias posibilidades para llegar arriba. La más sencilla es tomar a la derecha en el primer cruce, e ir muy atento a las marcas, ya que es fácil pasarse los cambios de dirección. Tras un par de trepadas fáciles ganaremos finalmente la cima.

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